Si profundizo, descubriré que soy semilla. Eso seré.
Si percibo que al romperla no hay nada sino una sutil esencia, eso seré de la nada, una sutil esencia amorosa recreándose pronta a dar los frutos del tiempo cíclico sintetizado.Percibiendo lo sutil comprenderemos que todo lo que existe tiene su yo soy, tu y yo somos yo soy de la esencia del profundo amor manifestando la Luz.Los árboles no nacen de la tierra, son en sí mismos la tierra.Los ríos, sus afluentes, no nacen en el hilo de agua hasta llegar al mar; son expresiones del mar del profundo, como brazos interminables unidos.Igual tú; todos y todo están unidos. Imaginemos que nada ha surgido de Dios, el profundo Amor, sino que todo fue, es y será siendo Él.Así todas las criaturas representamos los aspectos de Su última realidad, que todo es Amor, todo es Dios, porque el Amor se recrea en todos y en todo, más aun en este período de tiempo sin tiempo en la que la verdadera revolución y transformación es, quizás, que ese Amor se manifieste en cada uno reiniciando el camino un día interrumpido por aquel ser humano de tendencia mental material.Juntos, solidariamente, debemos dar respuesta para comenzar a consolidar una era de paz e igualdad en nuestro corazón, planeta y universo, recreándonos como una flor de un maravilloso jardín lleno de colores, perfumes y matices, llamado Tierra.Que Dios los bendiga.
Carlos A. Fernández(Carlitos)
Aprende a concebir la realidad,
Desaprendiendo lo aprendido, escuchandoTu intuición y tu corazón.
El perdón es como el agua para un sediento.
Así se libera el alma de los actos de la materia.
El verdadero iniciadose encuentra a si mismo en los demás.
Se cura curando, aprende a amar amando, a dar, dando…
Desaprendiendo lo aprendido, escuchandoTu intuición y tu corazón.
El perdón es como el agua para un sediento.
Así se libera el alma de los actos de la materia.
El verdadero iniciadose encuentra a si mismo en los demás.
Se cura curando, aprende a amar amando, a dar, dando…
No hay comentarios:
Publicar un comentario